Ultimamente me habia olvidado de los innumerables beneficios de dar el pecho a mi hijo, ya que lo más importante es el simple hecho de dárselo, el placer que eso supone para mí y para él. Pero leyendo algunos documentos, me encontré con éste, y la verdad es que no está nada mal, de vez encuando, aprender cuántos beneficios tiene aquello que hacemos por puro placer.
Apenas os voy a sacar un estracto del maravilloso trabajo que ha pasado por mis manos, si alguien está interesado en leerlo entero, no dudeis en escribirnos un correo
Resumen basado en:
Alba (Grupo de Apoyo a la Lactancia). El destete. Publicado en la página web: http://www.terra.es/personal8/inma.marcos/destete.htm
Dra. Pilar Serrano Aguayo. Alimentación complementaria y destete en el niño. En: Lactancia Materna. Josefa Aguayo Maldonado (Ed.) Universidad de Sevilla. 2001
Ruth A. Lawrence. La Lactancia Materna: Una guía para la profesión médica. Cuarta edición. Mosby 1996
La Liga de La leche. VV. AA. Lactancia materna. Libro de respuestas. Edición revisada. La Leche League 2002
La Liga de la Leche. Curso de formación continuada para profesionales de la salud. Ponencia “Destete natural: beneficios, opciones”
BENEFICIOS DE LA LACTANCIA
Aspectos psicológicos
La lactancia sirve al niño como modelo de vínculo para comparar con otros vínculos que tendrá en su futuro. Los doctores Newton y Ratner han demostrado que las necesidades que se han satisfecho a su debido tiempo, cuando el niño las necesita, hacen que sea más seguro, independiente y emocionalmente más estable en el futuro.
Hay una fuerte presión social por tener niños independientes antes de su madurez para ello, pudiendo provocar que los niños tengan una personalidad insegura y una necesidad de apoyo externo.
Las lactancias prolongadas están relacionadas con escalas menores de ansiedad en el adulto. (Bushnell, 1977) (Hawkins, 1975)
La lactancia ayuda a los niños a tener una transición gradual a la niñez, pues les ayuda a aliviar frustraciones, choques, golpes y tensiones diarias. (Baumgartner, C. 1984).
Un estudio que se hizo específicamente con bebés de lactancias prolongadas, mostraron un mayor ajuste social y con tendencias de menores desórdenes de conducta en relación con la mayor duración de la lactancia (Ferguson,1987).
En otros estudios los niños amamantados tuvieron resultados más altos en el desarrollo cognitivo, inteligencia y desarrollo del lenguaje (Fergusson DM, Beautrais AL).
Según Fergusson Dm. y Horwood LJ. el incremento en la duración de la lactancia materna reasocia a un mayor incremento consistente y estadísticamente significativo en:
1. Cociente intelectual calculado a las edades de 8 y 9 años.
2. Comprensión de lectura, habilidad matemática y habilidades escolares calculadas entre los 10 y 13 años.
3. Evaluaciones docentes de lectura y matemáticas entre los 8 y 12 años
4. Mayores logros en exámenes finales.
Cuanto más tiempo se amamanta mayor es el IQ verbal Horwood LJ., Darlow B.A., Mogridge N.)
En otros estudios se aprecian diferencias significativas entre el índice del desarrollo mental y la duración de la lactancia (Morrow-Tlucak M.).
Los niños con mayor apego en la infancia no exhibieron conductas asociadas con temor a ser abandonados cuando sus madres dejaban la habitación. El niño aceptaba la separación porque sabía que su madre sería accesible si la necesitara. Las madres que amamantaron menos tiempo tenían niños que lloraban más cuando se separaban de ellos (Stayton, 1973).
Se ha demostrado que la lactancia prolongada está relacionada de forma positiva con pruebas en vocabulario, coordinación vasomotor y medidas de cabeza (Taylor B., Wadsworth J.).
Las habilidades motoras y el desarrollo temprano del lenguaje mejoran con el amamantamiento y más con la lactancia prolongada (Vestergaard M., Obel C.).
Como resumen se puede decir que hay abundante evidencia científica que demuestra que los beneficios de la lactancia continúan mientras el niño es amamantado. Además de los beneficios para la salud, se evidencia que cuanto más tiempo es amamantado un niño mayor será su IQ, sus notas serán mejores con evidencia de efectos aún dos años después de finalizar la lactancia.
Aspectos físicos
Incluso en el mundo occidental existen diferencias reales entre los niños amamantados y los que reciben leche artificial. La lactancia es un asunto de vida o muerte en países en vías de desarrollo, pero los investigadores han encontrado que la lactancia también aporta numerosos beneficios en la salud de los bebés de países desarrollados. Los bebés amamantados son menos propensos a contraer enfermedades respiratorias, gastrointestinales, en incluso enfermedades tan graves como neumonía, sepsis, gastroenteritis y meningitis. Es importante señalar que cuando los niños amamantados se enferman, sus síntomas son más leves que los que toman leche artificial.
Los bebés amamantados son menos propensos a morir por diarrea que los que toman leche artificial y tienen síntomas más leves si llegan a padecerla, extendiéndose esta protección hasta la primera infancia.
La lactancia también protege frente a infecciones respiratorias, teniendo cinco veces menos posibilidades detener ese tipo de infecciones que los niños alimentados con leche artificial.
La lactancia retarda el avance de la enfermedad celiaca y proporciona protección contra enfermedades inflamatorias de los intestinos, como colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn.
La lactancia prolongada reduce el riesgo de padecer en la edad adulta cáncer gástrico, gastritis o úlcera péptica.
También fortalece el sistema inmunológico de los bebés y les proporciona protección frente a algunas enfermedades crónicas y parece que tiene algún efecto protector frente a la muerte súbita del lactante.
Los beneficios que una lactancia prolongada pueden reportar a la salud del adulto grandes beneficios y se ha demostrado que protege contra el cáncer, la obesidad, la osteoporosis, disminuye la probabilidad de padecer diabetes insulinodependiente.
Para la salud de la madre lactante también se ha demostrado que la lactancia prolongada tiene grandes beneficios, por un lado el efecto espaciador de los embarazos puede continuar durante el segundo año del niño (aspecto importante para familias de culturas que no utilizan métodos anticonceptivos). Hay estudios que relacionan claramente la duración de la lactancia con la probabilidad menor de padecer cáncer de mama (Michels 2001), también protege frente al cáncer de útero y ovarios. Las hormonas de la lactancia siguen relajando a la madre y facilitando la cercanía física con el hijo. Es una forma de dar consuelo al niño cuando está cansado, enfermo, molesto o lastimado.
Ventajas de la lactancia prolongada para el bebé:
• La lactancia que dura por lo menos un año se ha relacionado con el mejor desarrollo oral de los niños.
• Los estudios sugieren que los niños mayores de un año que toman pecho pueden tener mejor salud.
• La lactancia ofrece consuelo al bebé cansado, molesto, enfermo o lastimado.
• La leche materna es una fuente de alimento fácil de digerir y aceptar cuando el niño está enfermo.
• La cercanía o intimidad de la lactancia mejora la relación del niño con su madre y le da estabilidad emocional durante épocas de rápido crecimiento y desarrollo.
Ventajas de la lactancia prolongada para la madre:
• El efecto espaciador de los embarazos puede prolongarse durante el segundo año del niño.
• Las hormonas de la lactancia siguen relajando a la madre.
• La lactancia garantiza la cercanía física.
• La lactancia es una manera fácil de consuelo.
SENTIMIENTOS DE LA MADRE Y DECISIÓN DE DESTETAR
Una madre que inicialmente comenta que está lista para destetar puede tener sentimientos contradictorios. Es posible que quiera destetar pero puede estar indecisa entre la mejoría que espera en su vida y el temor a lo que supone privar al bebé de un alimento tan completo. Sería bueno conversar con ella y ayudarla a aclarar sus propios sentimientos:
• Sus sentimientos acerca del destete. ¿Por qué quiere destetar? ¿Qué opinan las personas de su entorno? ¿Siente algún tipo de presión? Los sentimientos son importantes pues puede transmitir al bebé sensaciones de angustia o tranquilidad que influyan en la actitud del bebé en un periodo tan delicado.
• ¿Cuáles son los cambios o mejorías que espera a partir del destete? ¿Son realistas? Algunas madres creen que con el destete el bebé dependerá menos de ellas y que incluso dormirá toda la noche. La madre que piense así debe saber que estas expectativas no son realistas y más bien puede suceder todo lo contrario.
• La necesidad que tiene el bebé de mamar. Es importante explicarle a la madre que para los bebés mayores y para los pequeños, el pecho representa más que un alimento, es una fuente de consuelo y cercanía emocional.
• Lo que implica el destete. Es conveniente explicar a la madre los detalles físicos que implica un destete programado a la edad y la etapa del desarrollo de su hijo.
En general los sentimientos de una madre respecto al destete dependen de:
La edad del bebé. La percepción de las madres respecto de cuanto tiempo es necesario dar el pecho varía según sus normas culturales y sus propios sentimientos acerca de la lactancia. Norma Jeane Bumgarner en su libro “Criando al niño lactante” (1982) dice (después de leer cientos de cartas de madres de la Liga de La Leche) que las madres que expresaban más constantemente un sentido de pérdida por el destete fueron aquellas que destetaron a sus bebés antes de los dos años de edad.
Cuando la lactancia continúa después de los dos o tres años de edad, las madres pocas veces describen el destete con esa misma ambivalencia. Parece que llega un momento en el crecimiento de la relación madre-hijo en que es más fácil para ambos progresar y dejar atrás las cosas de bebés.
Cómo se presentó el destete. Cuando el destete es una experiencia gradual y positiva para ambos, tienden a mostrar una actitud más positiva al respecto.
La intimidad de la relación entre madre e hijo. Una fuerte relación entre madre e hijo puede ayudar a aliviar los sentimientos de la madre respecto al destete.
Alguna madres sólo precisan un poco de ayuda para enfrentarse a las presiones de los demás respecto a la lactancia. Cuanta más cercana es la relación de la madre con la persona que la presiona, más difícil es la situación y más importante que se comprendan:
El padre del bebé. Es especialmente difícil cuando el padre del bebé presiona a la madre para destetar, pues ella puede sentirse atrapada entre las dos personas que más ama. Pregúntele a la madre por qué cree que su esposo quiere que destete: celos, demanda de más tiempo, más atención. Hay que sugerirle que trate de hablar con él, intentando explicarle que lo que él siente es importante para ella y que sabe que ambos buscan lo mejor para su hijo. Conversando sobre este asunto es posible dar pié a que el padre recapacite y considere lo que ella dice sin sentirse amenazado, aumentando las probabilidades de que entienda los sentimientos de la madre. Es positivo también que acuda, si está dispuesto, a alguna reunión de un grupo de apoyo. Si el padre, aún así, continúa presionando, habría que investigar si un destete parcial pudiera satisfacer las necesidades de ambos.
La familia y los amigos. Si los parientes se sienten incómodos por la lactancia, la madre podría darle el pecho de forma discreta cuando se encuentra con esas personas. Es posible que ayude que la madre reconozca la preocupación de sus parientes o amigos por el bienestar de bebé, entonces puede explicarles alguna de las ventajas de la lactancia. Es posible que los elogios ofrecidos con sinceridad acerca de la manera en que esa persona ha criado o cría a sus hijos ayuden a desviar o prevenir críticas. Hay que tener en cuenta que las dudas o resistencias por parte de la familia o los amigos pueden derivar de experiencias negativas con la lactancia. También hay que tener en cuenta que algunos padres y madres se sienten amenazados cuando otras personas toman decisiones distintas a las suyas, en vez de aceptar que distintas opciones pueden ser mejores para diferentes niños o familias, en este caso quizá sea mejor no abordar el tema.
Los extraños. Hay veces que la madre no tiene ni el tiempo ni las ganas de discutir sus decisiones con la gente que encuentra en su vida diaria. En estos casos quizá el humor sea una salida: ¿Cuánto tiempo piensas darle de mamar? Quizá otros cinco minutos. Precisamente ahora estamos trabajando en el destete.
En la mayoría de los períodos de la historia y en la mayor parte del mundo los niños han sido amamantados durante años. No es hasta 1800 que en la mayor parte de los escritos populares en inglés acerca del cuidado de los niños recomendaba el destete a los doce meses. En 1725 los escritores comentaban con desprecio la lactancia de niños de cuatro años de edad.













